miércoles, 11 de mayo de 2016

"Otro modo de ver el cine": MALA RACHA (José Luis Cuerda, 1985)

*El ciclo de arranque: “Otro modo de ver el cine”.

Proyecciones de Mayo/Junio 2016:
Colegio La Salle-Gran Vía (c/ Santa Teresa de Jesús, 23, Zaragoza)



RECUERDO DE SANCHO GRACIA: 20 de Mayo de 2016, 17.30horas. Entrada libre. Invitaciones disponibles en portería del Colegio La Salle-Gran Vía.
*Mala Racha (José Luis Cuerda, 1985) Int. Sancho Gracia, Fernando Valverde, Terele Pávez, Eufemia Román, Miguel Rellán, Manolo Zarzo.

Sinopsis: Arenal (Sancho Gracia) es un veterano boxeador al que se le cierran las puertas, al que dan la espalda. Intentará encontrar un combate para ganar, buscando una nueva oportunidad.

Proyección de la película: 17.30horas. A continuación, coloquio con el director de la película, José Luis Cuerda. También contaremos con la presencia del director y guionista Manolo Matji.


 “El cine es mirar, saber mirar, saber expresar con los ojos lo que quiere el director, lo que quiere el momento; el cine es la cámara, es la luz”.
Sancho Gracia



Llamo hoy a José Luis y rápidamente nos ponemos a charlar. Me cuenta la alquimia que crea la trama de Mala Racha. La película parece situarse en un ámbito intemporal; quedo pensando que es quizá aragonesa, goyesca (del mejor Goya, el de las Pinturas Negras); es su obra más proscrita y al mismo tiempo posiblemente la mejor, apenas proyectada en cines, alojada por tanto en un sótano un tanto escondido, el lugar que alberga algunas de las obras más importantes del cine español.

El joven cineasta, José Luis Cuerda, para describir el gran combate -el que a todos nos afecta, el de la dignidad-, se rodea de varios de los mejores materiales de nuestro cine, nuestros intérpretes: ahí están Terele Pávez, un inmenso Tito Valverde y el protagonismo de nuestro actor-bandolero, el que marcó a muchos de mi generación de modo decisivo: Sancho Gracia.

La película vuelve a los cines, en un nuevo estreno, más de treinta años después, en Zaragoza, para crear una prestidigitación: el Recuerdo de Sancho Gracia. En 2016, José Luis Cuerda afirma haber perdido peso, pero su altura como cineasta siempre siguió intacta, capaz de contar nuestras tragedias, uniendo Mala Racha con La lengua de las mariposas y Los girasoles ciegos.

Sugiere dos películas, dos títulos imprescindibles, para un ciclo que se desarrollará en el tiempo, otra trilogía, que une su Mala Racha con Le Caporal Épinglé de Renoir y Un condenado a muerte se ha escapado, de Bresson.

Ojalá los socios de El Club del Cine, los que provienen de los cine-clubes franceses, pero hechos a nuestra manera, con otro modo de ver el cine, lo hagan posible. Hasta entonces, nos quedamos maltrechos como boxeadores, intentando recuperar, retomar fuelle, coger aire tras la proyección de Mala Racha.
Sergio Casado



Creo que Sancho Gracia es duro y frágil como el cristal, lo que no se ve a simple vista porque además es inteligente, y la inteligencia, por suerte, lo empaña todo antes de iluminarlo; y más que todo, los cristales; tan duros, tan frágiles y tan simplones. Esta suma es la que tuve en cuenta para ofrecerle el protagonista de Mala Racha: un boxeador acabado, perplejo ante sus posibilidades profesionales, que sólo le permitirán el dudosísimo éxito del triunfo si mata, y perplejo ante su vida sentimental, en la que se ha instalado una cría que lo zarandea entre sus dientes como un mastín a un chiguagua; mastín, ella; chiguagua, él. Por las tuberías subterráneas que unen estas cloacas del alma transita Sancho en Mala Racha magistralmente. Algunos dicen que es mi mejor película y añaden que también es la mejor de Sancho. Yo sé que él es ahora, frágil, duro e inteligente, es uno de los mejores actores que tenemos, y que le quiero como a un amigo sensibilísimo y solícito. Él sabe el gusto que me da oír por teléfono su voz telúrica cuando dice: “Jose”, acentuando la “o”, “¿cómo estás?”.
José Luis Cuerda
(extraído del libro “Sancho Gracia. La fuerza del bandolero melancólico.”, Juan Cruz, Ocho y Medio, Festival de Cine de Huelva, 2005).



“(...) Con Mala Racha, José Luis despuntó su talento como director, que como guionista, a mi entender, ya lo tenía. El protagonista de la película era un boxeador caduco, de estos que tienen ya una edad y le vienen a buscar para una serie de peleas en las que un poco existen en algunos ambientes, Asia sobre todo, con animales, gallos, perros y también hombres. Las peleas eran a matar, a morir. (...)”
Sancho Gracia
(extraído del libro “Sancho Gracia. La fuerza del bandolero melancólico.”, Juan Cruz, Ocho y Medio, Festival de Cine de Huelva, 2005).





NUEVO DÍA


Después de tantos días sin camino y sin casa
y sin dolor siquiera y las campanas solas
y el viento oscuro como el del recuerdo
llega el de hoy.

Cuando ayer el aliento era misterio
y la mirada seca, sin resina,
buscaba un resplandor definitivo,
llega tan delicada y tan sencilla,
tan serena de nueva levadura
esta mañana...

Es la sorpresa de la claridad,
la inocencia de la contemplación,
el secreto que abre con moldura y asombro
la primera nevada y la primera lluvia
lavando el avellano y el olivo
ya muy cerca del mar.

Invisible quietud. Brisa oreando
la melodía que ya no esperaba.
Es la iluminación de la alegría
con el silencio que no tiene tiempo.
Grave placer el de la soledad.
Y no mires el mar porque todo lo sabe
cuando llega la hora
adonde nunca llega el pensamiento
pero sí el mar del alma,
pero sí este momento del aire entre mis manos,
de esta paz que me espera
cuando llega la hora
—dos horas antes de la media noche—
del tercer oleaje, que es el mío.

Claudio Rodriguez
(incluido en “Versos Bandoleros”, de Manolo Matji)





El ciclo "Otro modo de ver el cine"


Un Nuevo Renoir presenta:



“El Club del Cine – La Salle”
[mayo/junio 2016]

proyecciones en La Salle-Gran Vía, C/Santa Teresa de Jesús, 23. Zaragoza.




Dossier de Prensa:
Arranque del ciclo “Otro modo de ver el cine”


etiqueta en twitter: #otromododeverelcine


“Un cine cerrado es otro sueño que no encuentra a su dueño”
(David Trueba)



Un calabozo

(…)
ZACH (en alemán): ¿Qué es lo que está usted haciendo?
MARÉCHAL (desconsolado): ¿Yo? … Un agujero …
¡Sí, sí, sí! ¡Un agujero, para evadirme!

(de “La gran ilusión”, Jean Renoir)




"Si se logra, con películas de un valor artístico indiscutible (¡sí, existen!),
reconstruir algo que se parezca a un gusto, se habrá hecho mucho más para
resistir a las malas películas y a las películas peligrosas, (...)"
(de “La hipótesis del cine”, Alain Bergala)




La premisa: “Cinéfilo a cinéfilo”:


El punto de partida de la propuesta es recuperar el espíritu desvanecido de la iniciativa Un Nuevo Renoir y el consecutivo, del proyecto de La Gran Ilusión, integrándolos al actual Cine-Club La Salle de Zaragoza, uniendo fuerzas, planteando una búsqueda cinéfilo a cinéfilo, para armar un espacio en la ciudad que entienda el cine como arte, como educación, frente a la invasión de un cine de pensamiento único, el cine de consumo.


Concepto de “El Club del Cine”:


La pretensión es la de un Cine-Club que sólo parte del cine, para unirse al territorio de los libros, de la curiosidad, de la imaginación, del deseo de saber, apostando por el cine en versión original, el cine español, el cine europeo y el cine independiente en general, los documentales, la recuperación de clásicos y cine para formar a niños y jóvenes, con atención especial a todo lo que signifique una programación que apueste por el cine como actividad artística y más en especial, de formación y educación.

Ha de surgir así la participación de cineastas, involucración de los cinéfilos y ciudadanos de Zaragoza, coloquios y presentaciones de películas y documentales, retrospectivas y ciclos.

El espíritu, sin ánimo de lucro, ha de generar en definitiva un espacio de exhibición cinematográfica que enorgullezca a la institución La Salle, convirtiéndolo en puntal distintivo, Cine-Club que representa lugar, pero también la posibilidad de una sociedad de ciudadanos de Zaragoza, basado en el apoyo de los futuros socios de El Club del Cine, simpatizantes, amigos, fundadores y benefactores a través del mecenazgo.

Es pues una iniciativa enfocada siempre hacia el mundo del cine y la cultura, donde predomine una programación especializada y de calidad que apenas existe en Zaragoza, con la mayoría de salas proyectando cine de consumo y enorme escasez de otros tipos de cine, del cine del pasado, que ha de hacerse también presente.

En la necesidad de un cine distinto, la respuesta implica sinergias con espacios y personas que buscan otra Zaragoza, otra ciudad mejor, que buscan cine independiente, de autor, no comercial, cine clásico, cortometrajes, ciclos, encuentros con cineastas y actores, talleres, etc... Surgirá así la posibilidad de edición de cuadernos, pequeñas tiradas de libros en edición no venal, creación de una pequeña biblioteca de cine, libros electrónicos disponibles a través de un dominio y sitio en la Red, lugar de publicación de un informe anual económico y de las actividades de El Club del Cine. Se pretende también la implicación de los estudiantes, como voluntarios y partícipes para la difusión, mejora y actividad cotidiana del Cine Club.

Ha de estar por ello abierto a pases a otros colegios, colaboración con otras entidades, empresas o grupos profesionales de la ciudad, ciclos conjuntos, pases ambulantes en otros espacios, presentación de programación, ciclos, homenajes o retrospectivas, festivales y eventos.

No hay atajos: la suma de socios, la fuerza del Cine-Club ha de surgir cinéfilo a cinéfilo, pase a pase, para crear un sentido de cine, la creación de un gusto, una invitación a los jóvenes a la formación en el cine como arte. El escritor y docente Alain Bergala se ha referido a una actuación como “antídoto frente a la crasa estupidez y a la fealdad agresiva de la mayoría de los programas de televisión que no provienen de un imaginario del cine”. El cine ha de ser herramienta de comunicación y no sólo una mercancía.



La financiación


El arranque económico implica una inversión inicial y la aportación de la sala de actos del Colegio La Salle Gran Vía de Zaragoza. El nombre del Cine-Club es el de la institución, La Salle, que es el que permite iniciarlo, el que le da un lugar, una sede.

A partir de ahí, de los cinéfilos, pueden surgir los socios del Cine-Club. Tras la creación de un núcleo pueden surgir los carnets del Cine-Club, identificación del espíritu sin ánimo de lucro, pero también base para encontrar personas y entidades que aporten capital para el mantenimiento y superación en sus actividades y programación.

En la fase inicial, es esencial la importancia de la gestión económica y contable desde el departamento económico de La Salle, estableciendo una cuenta anual de ingresos y gastos de El Club del Cine. Una aportación inicial de la institución La Salle para la coordinación de la primera anualidad puede ser la base para sumar a partir de ahí otras aportaciones, de individuos, empresas y fundaciones que se añadan a la mercadotecnia del Cine-Club.

Los gastos, siempre en equilibrio con los ingresos, con responsabilidad social corporativa, no pensando en un beneficio económico, parten de la idea de ser un Cine-Club sin ánimo de lucro. Esos gastos irían destinados a la gestión y programación de El Club del Cine, preparación de estrategias y establecimiento de contactos, trabajo diario, posibles estrenos en la ciudad, cursos, transportes, mejora e inversión en audiovisuales o equipamientos, etc...

El organigrama


Unido a un posible equipo colaborativo que surge cinéfilo a cinéfilo, de periodistas, abogados, escritores, médicos, profesores, etc... ha de existir una dirección económica de partida, enclavada en la institución La Salle.

A ello se uniría una dirección del Cine-club en la que también estarían, en la programación y organización, los impulsores, abriendo esa organización a futuros voluntarios.

No se trata de una competición con la gran red de cines comerciales de la ciudad, sino una base para el cine como arte, unido a la sala de exposiciones del colegio, perfectamente ubicado, como sede (c/ Sta Teresa de Jesús, 23, junto a la Plaza de San Francisco) comunicada por transporte público (autobús, tranvía) y de fácil acceso para personas con discapacidades. Las proyecciones se enmarcarían inicialmente en viernes tarde, con la opción de abrir a pases puntuales el resto de días de la semana.

El éxito depende de los ciudadanos, cinéfilos que entiendan el impacto de la educación y la cultura en el progreso de una ciudad como Zaragoza, las oportunidades de reputación y prestigio derivadas de una programación que distinga el espacio del Cine-Club, la Salle. A partir de ahí surgirán los socios, individuales, pero también aportaciones empresariales que enriquezcan y den fuerza a El Club del Cine. Y desde ahí se proyectará la relación y cooperación con otros cines de la ciudad que buscan esa vía, que necesita comunicación constante con ellos y con festivales y cines de otros lugares.





domingo, 9 de agosto de 2015

Cinema Elíseos

   Tenía yo diecisiete años cuando me senté en las duras butacas de madera del Cinema Elíseos, el más bello de Zaragoza. Quedé hipnotizado por la luz de una película, Las amistades peligrosas, y la actriz de mi juventud, nunca más bella, nunca más desgraciada, la Michelle Pfeiffer que era Madame de Tourvel.
   No siempre se aparecía la Pfeiffer, que a todos nos había ya vuelto locos como Lady Halcón, pero el Elíseos cambió mi manera de ver el cine. Sus nuevas butacas, estrenadas poco después con el Dave de Kevin Kline, esperaban que de nuevo se produjeran nuevas visiones. Sólo había que esperar un poco y los magos producirían el encantamiento.
   Lo de aquel cine era increíble. De repente, me encontré ante el Azul de Kieslowski, la libertad, el cineasta que más me impresionó en los 90, bajo la forma de Juliette Binoche. La música de Preisner hacía soñar con una Europa solidaria y unida, libre.
   Al instante, aparecía el legendario Clint Eastwood, fotógrafo de Los puentes de Madison y de Meryl Streep. Revivía en su centenario Luis Buñuel al apagarse la lámpara del techo del Elíseos, con Simón del desierto. En 2002, la Palma de Oro a la que robaron el Oscar, El pianista de Polanski, me dejó a la salida, caminando por Sagasta, más trastornado que nunca. ¿Cómo era posible una película así?
   Pero pronto estaba de nuevo en la fila de la taquilla, listo para ver Matchpoint, de Woody Allen. Me encontré allí a Joaquín Aranda, el gran crítico de Heraldo. Sospechábamos que el cineasta neoyorkino nos tenía preparado algo único. Recuerdo que hablamos de los cines de Zaragoza, de la fortuna de tener (pensábamos que para siempre) el Elíseos en Zaragoza. Sonreía, pero insistía en que sus salas favoritas eran las cercanas al Parque Grande, las de Jean Renoir.
   Fue una delicia el visionado de Destino: Woodstock del gran Ang Lee, y fue una tarde inolvidable cuando salí del Elíseos, del pase de Elegy de Isabel Coixet y me habían robado la rueda delantera de mi bicicleta, aparcada allí cerca. Tuve que volver a mi barrio con ella a cuestas.
   Con rueda nueva volví para ver La cinta blanca de Michael Haneke, y aplastado por la desaparición de Joaquín Aranda y sus cines favoritos, para ver Renoir, un filme exquisito sobre el pintor Auguste y su hijo Jean. Elena y yo nos dimos cuenta que estábamos poquitos en la sala, y menos todavía al ver Marsella, donde los ojos de María León no tenían nada que envidiar a los de mi recuerdo de la Pfeiffer.
   Cerraron el Elíseos y Zaragoza parecía callada, ausente, como si no adorara a su sala más luminosa, su estrella legendaria, sus lámparas, su pequeña pantalla, su magia. Parecía adorar a otros espacios que a mí me parecían de una fealdad extraordinaria.


Un año después, Zaragoza sigue callada. Algunos seguiremos soñando con su recuperación, de nuevo, como Filmoteca, como sala de la ciudad, de la que pudo ser, una Zaragoza que no sea la Villa Paletón que entristecía a José Antonio Labordeta, sino una ciudad para quedarse siempre, para no tener que escapar de ella. La ciudad del mejor Cinema Elíseos.

Sergio Casado, 9 Agosto 2015.

jueves, 16 de julio de 2015

Recuerdo de Luis Yrache


  Ya no nos quedaba fuelle en marzo de 2014, pero con la colaboración de La Salle-Gran Vía de Zaragoza, que nos acogió una tarde dentro de su cineclub, armamos por un rato un cine imaginario, Un Nuevo Renoir, para un pase de la película Casablanca, la película del café en el que resiste Bogart frente al fascismo. Lo hicimos en versión original, parada y fonda de nuestro exilio, con las salas del Viejo Renoir de la Romareda desmanteladas, destruidas.
  Mientras se proyectaba la película, sentado junto a Oscar y Elena, yo estaba aplastado porque echaba de menos a los viejos compañeros, que no habían acudido al pase, compañeros a los que cada vez sentía más lejos, más ausentes. Pero estaba también alegre por la calidad de la película, y por la presencia de antiguos socios y nuevos aliados que se habían acercado a ese pase en Recuerdo de Alberto Sánchez, como su hermano Julio Sánchez, Pepe Laporta, Luis Betrán, Manolo Moreno o Juan Royo.
  Habíamos avisado a Luis Yrache, pues teníamos presente, desde la última proyección en el Viejo Renoir (Las Malas Hierbas, de Alain Resnais) la belleza del poema que había escrito y nos había enviado, Endechas en la muerte de unos cines.
  Liberándose de algún compromiso, Luis Yrache acudió al pase de Casablanca, entrando sigilosamente en la sala durante la proyección. No podía quedarse hasta el final, pero cuando de nuevo se escurrió para irse hacia la calle, le vi fugazmente, porque los porteros y acomodadores siempre estamos atentos al público que acude al cine. Le alcancé, le agradecí que se acercara a nuestro acto y su poema inolvidable.
  Ahora, en su desaparición, el poema sigue inalterable, presencia permanente.
  Nuestro recuerdo para él, aquí, y sus Endechas. Gracias, Luis.   Hasta siempre.

Sergio Casado – Un Nuevo Renoir , 16 julio 2015


ENDECHAS EN LA MUERTE DE UNOS CINES


No es difícil dejar
en estos tristes días
los versos heptasílabos
de endechas, de elegías
y algún endecasílabo aún más triste
-aquellas golondrinas de Gustavo.
Son tiempos regulares.

En el hall de los cines
verás tantos mensajes como espacio
nos dejan los cartones
que han puesto para adioses,
Au voir les cinemas
de Auguste y Jean Renoir,
dos grandes, dos artistas,
-recuerdos a Torralba-
del cuadro y la película
geniales respectivos.

Mas no hay cien años malos: el domingo
pasado, por ejemplo,
ha empezado una aurora,
tras duras noches tristes,
precisamente en Francia
-anoche vimos una peli
del buen Alain Resnai,
que hizo Marienbad-:
Au voir l´austerité!

LUIS YRACHE, Zaragoza 10 de Mayo del 12.

lunes, 24 de marzo de 2014

LA CAJA MÁGICA DEL PASE DE CASABLANCA

Aquí colgamos una foto de la caja mágica para las votaciones y las papeletas con los votos que el público dio a la película CASABLANCA que proyectamos el pasado viernes 21 el el colegio La Salle Gran Vía.
Queremos agradecer a todos los espectadores que tan amablemente votasteis por lo que os había parecido la película. La gran mayoría voto ochos, nueves y dieces siendo la media que salió de un ocho como puntuación (una muy buena calificación ) Gracias a los estudiantes del colegio La Salle que vinieron a ver la película y votaron por ella y gracias al resto del público por venir y por su implicación en el evento.
GRACIAS

sábado, 22 de marzo de 2014

Recuerdo de Alberto Sánchez, 21 marzo 2014

El próximo mes de Mayo se cumplirán dos años sin Cines Renoir en Zaragoza.  En Mallorca y Majadahonda los vecinos reflotaron sus salas Renoir, constituyendo asociaciones y cooperativas que gestionan los actuales cines Cineciutat y Zoco.   

En Zaragoza, con las salas desmanteladas, sin butacas, la dificultad era máxima y con mayores obstáculos.  La plantilla de trabajadores se dispersó, rota, con el "encargado" reubicado dentro de la empresa mientras el resto sufríamos un duro ERE con consecuencias que pronto pudimos notar, incluso físicamente.  Pero todavía no nos rendimos y esperamos no hacerlo, bajo la marca Un Nuevo Renoir. 

Pero siempre aparecen luces escondidas, como la acechada Universidad, que financió el estreno de "Madrid , 1987", de David Trueba (que no había sido estrenada en la ciudad) en el Paraninfo, o con amigos y antiguos socios de Renoir apoyando y cubriendo los gastos para estrenar en el Pedro Cerbuna otra película que no había llegado a la ciudad: "Holy Motors", de Leos Carax.

A pesar de las zancadillas y el deseo de algunos por nuestro fracaso, ayer estuvimos en La Salle - Gran Vía, arropados un rato, de nuevo, por un grupo de fieles y románticos del Cine en Zaragoza, y estudiantes que vieron (algunos de ellos, por primera vez), "Casablanca", el clásico del cine que sirve de punto de partida, uno de los muchos posibles, para interesarse en las narrativas cinematográficas, en las distintas maneras de hacer y de ver cine.  Hay algo más que el puro estreno comercial o la taquilla.  Hay un cine clásico y otros cines escondidos que no llegan a la ciudad.

Lo hicimos en versión original y homenajeamos y recordamos, humildemente, a Alberto Sánchez (1943-2009), proyeccionista, activista de la cultura en Zaragoza, fotógrafo, creador de cineclubes, escritor, cineasta y multifacético orgullo de la ciudad.  Estuvieron algunos de sus viejos amigos, como Pepe Laporta, de la Tertulia Perdiguer, Manuel Moreno o Luis Betrán.  Saludamos o vimos, contentos, a Sonny, Artajona, Juan Royo, Fernando Asta.  Durante un rato estuvo Luis Yrache, que nos había mandado aquellas endechas.  Julio Sánchez, hermano de Alberto, otra luz en la ciudad, explicó a los estudiantes la importancia de la versión original en el cine, como medio de formación, invitando a la lectura, a los libros, como manera y medio para convertirse en alguien como Alberto, evitando la cretinización que supone la ausencia de cultura, de libros, de cine. Nos habló del deseo de mejorarse a uno mismo, y a la ciudad. 

Gracias a Julio, a todos los que acudieron, a los estudiantes, a los que nos han apoyado en persona o en las redes.  Gracias a La Salle - Gran Vía y a su dirección.   Viva el Cine y la Cultura!!

UN NUEVO RENOIR


viernes, 14 de marzo de 2014

Un Nuevo Renoir & Cine-Club LSGV presentan: Recuerdo de Alberto Sánchez - CASABLANCA

Encuentro educativo con estudiantes y cinéfilos en el salón de actos del Colegio La Salle - Gran Vía (Santa Teresa de Jesús, 23, Zaragoza),
* Presentación y proyección de la película CASABLANCA (Michael Curtiz, 1942, con Humphrey Bogart e Ingrid Bergman). VOSE. Entrada LIBRE.

Un Nuevo Renoir & Cine Club La Salle se unen para recordar a Alberto Sánchez (1943-2009), fundador del Cine Club de la Salle en Zaragoza, cineasta, organizador de cineclubes, fotógrafo, escritor, proyeccionista, acomodador.

¿Qué cine le gustaba a Alberto Sánchez? En sus propias palabras: “El bien hecho. Es como cuando se hace una fotografía. La capacidad de que sea una buena película es la capacidad de que tu visión vaya más allá que el espacio que tú observas por el visor. El cine me gusta en tanto en cuanto me transmita algo más allá de lo que he visto en la pantalla... (…) A los doce años comencé a estar presente en una sesión semanal de cine que hacían los hermanos de La Salle en la que se aprendía mucho y se debatía más. Allí aprendí mucho y cuando dejé el colegio, a los diecisiete, tenía una formación fílmica nada desdeñable. La consecuencia fue que a los diecinueve dirigía los fórums.”

La importancia de un cineclub, de ver cine en versión original (Alberto nunca entraba a ver una película en los desaparecidos cines Renoir si no era versión original) , de lograr que en Zaragoza se vea cine de otro modo, no únicamente en salas comerciales, la revisión de los clásicos, ver distintos tipos de cine, es el objetivo al que invitamos en este Recuerdo a Alberto Sánchez: ( “...soy de los que piensan que la formación académica básica debería haber sido integrada con el estudio de la imagen. Hoy existen estudios específicos para ello y me parece bien. Somos y nos movemos entre imágenes y su lenguaje debería conocerse más.”
Un Nuevo Renoir & Cine Club La Salle-Gran Vía presentan:


RECUERDO DE ALBERTO SÁNCHEZ


Viernes 21 de Marzo, 2014. 18.30 horas
" (...) Cada cinco o diez años, siempre a tiempo de deslumbrar a las camadas de ojos nuevos, Casablanca resurge del olvido, como si se tratara de una película inédita (...) No hay adelantado a los tiempos que destruya su leyenda, lo mismo da con labia que con ira. Casablanca es más que una película, es un sueño compartido por millones y millones de pobladores nomadas de un siglo que se nos va de debajo de los pies" (Ángel Fernández-Santos)


“[…] uno de los melodramas mas entretenidos e impecables en la historia del cine; una de esas películas privilegiadas, rarísimas que, sin fatiga pueden verse una y otra vez; que cualquier espectador de toda edad y condición vuelve a ver, repitiendo de memoria alguno de los diálogos de los personajes.” (José Luis Guarner)

Proyectamos CASABLANCA para volver a los clásicos, al cine inmortal, para fijarnos en su narrativa, para educarnos, para aprender a ver el cine de otro modo, volviendo a sus orígenes, al modo en que quedó establecida un tipo de narrativa dentro del cine americano.

Si es la primera vez que has visto CASABLANCA: ¿Qué es lo que más te ha llamado la atención? ¿Crees que la película merece el halo mítico que la rodea? Si ya las visto, ¿qué valor le das a la película?

Antes de verla, puedes fijarte en la primera aparición durante la película del personaje de Rick Blaine (Humphrey Bogart). ¿Hay una manera especial de presentar su personaje?

¿Cuáles son los temas de la película? ¿Qué tiene importancia en la película, en su trama?

¿Es importante ver una película con otras personas? ¿Por qué? ¿Qué significa un Cine-club?



CASABLANCA (Michael Curtiz, 1942). Intérpretes: Humphrey Bogart (Rick Blaine); Ingrid Bergman (Ilsa Lund); Paul Henreid (Victor Laszlo); Claude Rains (Capitán Renault); Peter Lorre (Ugarte); Sydney Greenstreet (Ferrari); Conrad Veidt (Strasser). // Dirección de fotografía: Arthur Edeson. 102 minutos.

Un Nuevo Renoir (Oscar Cubel, Elena Sánchez, Sergio Casado): hemos trabajado en las salas de cine Renoir de Zaragoza hasta su cierre en 2012. Hemos organizado en la ciudad estrenos como “Madrid, 1987” (David Trueba) y “Holy Motors” (Leos Carax). Puedes seguirnos en redes sociales en Twitter: @UnNuevoRenoir y Facebook: https://www.facebook.com/pages/club-de-fans-CINE-RENOIR-ZARAGOZA/114587385228146 Correo electrónico: unnuevorenoir@gmail.com
Bitácora: www.unnuevorenoir.blogspot.com

Agradecemos la colaboración del Colegio La Salle-Gran Vía, para la realización de este acto.